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Trabajadores de limpieza pública de la Municipalidad Provincial de San Román hallaron varios sacos con residuos abandonados en la salida Puno–Juliaca, a la altura del sector Covisur. El hallazgo ocurrió durante sus labores habituales, generando preocupación debido a que los sacos presentaban etiquetas con el nombre de la empresa minera Aruntani, compañía que ha sido objeto de cuestionamientos por impactos ambientales en las cuencas de Jatun Ayllu y Llallimayo de la región Puno.
Los residuos se encontraban a la intemperie, en una zona de constante tránsito vehicular y peatonal, lo que ha despertado inquietud entre la población por los posibles riesgos para la salud pública y el medio ambiente. Los primeros en tener contacto con el material fueron los trabajadores municipales, quienes no contaban con equipos especializados para manipular este tipo de desechos.
Tras el hallazgo, efectivos de la Policía Ambiental y representantes del Ministerio Público acudieron al lugar para realizar las diligencias correspondientes. Las autoridades recogieron muestras del material con el fin de determinar su composición y establecer el origen de los residuos, así como las posibles responsabilidades derivadas de su abandono.
La preocupación ciudadana se incrementa debido a los antecedentes vinculados a Aruntani en las cuencas de Jatun Ayllu (provincia de Lampa) y Llallimayo (provincia de Melgar). Durante años, comunidades campesinas denunciaron afectaciones a fuentes de agua utilizadas para el consumo humano, la agricultura y la ganadería. Asimismo, reportaron la muerte de truchas, la degradación de pastizales y otros impactos que habrían afectado sus actividades económicas y su calidad de vida.
En ese contexto, organismos de fiscalización ambiental impusieron diversas sanciones a la empresa por incumplimientos de la normativa vigente. Además, informes técnicos e investigaciones periodísticas dieron cuenta de la presencia de metales pesados en áreas cercanas a sus operaciones, situación que motivó constantes demandas de remediación ambiental por parte de las comunidades afectadas.
El reciente hallazgo de residuos identificados con el nombre de la empresa en una vía pública reabre el debate sobre la gestión de desechos y la responsabilidad ambiental de las actividades extractivas. También pone en evidencia la necesidad de reforzar los mecanismos de supervisión y control para prevenir situaciones que puedan representar un riesgo para la salud de la población y los ecosistemas.
Mientras continúan las investigaciones, la ciudadanía espera que las autoridades esclarezcan el origen de estos residuos, determinen cómo llegaron hasta el lugar donde fueron encontrados y adopten las medidas necesarias para garantizar la protección del ambiente y la seguridad de la población.
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